La persecución del delito a través de Internet no es tarea fácil, ya que la criminalidad utiliza sistemas cada vez más sofisticados. El recientemente creado Servicio de Criminalidad Informática (SCI) de la Fiscalía de Málaga busca atajos para llegar hasta los ciberdelincuentes, y para ello va a pedir la ayuda y la colaboración del gigante Google en España. El coordinador del SCI, Jacobo Fernández-Llebrez, así como otros responsables de la Fiscalía y de Delitos Informáticos de la policía, se reunirán el día 23 con los representantes del mayor buscador de Internet, a los que pedirán que centralicen en nuestro país el acceso a los servidores.
Fernández Llebrez explica que a menudo las tareas de identificación de los autores de los delitos informáticos se complican porque los servidores casi siempre se encuentran fuera de nuestro país, en su gran mayoría en Estados Unidos. «Nos encontramos muy a menudo que para perseguir una estafa, por poner un ejemplo, tenemos que acudir a la figura de la comisión rogatoria (auxilio judicial internacional) y esto retrasa mucho cualquier investigación criminal y en ocasiones no surte efecto. Si conseguimos centralizar el servidor en España nos evitaríamos todo esto», añade el responsable del Servicio de Criminalidad Informática.
Mensajero y vehículo
Los representantes de Google se han puesto en contacto con el SCI apenas un mes después de su creación para mantener dicha reunión, en la que previsiblemente se abordarán también otras cuestiones. Entre ellas, Fernández-Llebrez señala que es muy probable que se planteen los problemas judiciales que ha tenido la empresa como consecuencia de algunos de los contenidos que se han colgado en la red. En opinión del fiscal, «no parece lógico que se acuse al mensajero, que en este caso es Google, ya que se trata únicamente del vehículo; es como si acusáramos al cartero».