El Gobierno consensúa con la oposición los pilares que la comunidad
defenderá ante el reparto de fondos estructurales 2014- 2020 · El
olivar, la dehesa y el regadío, claves en la reforma de la política
agraria
Por una vez, hubo acuerdo, al menos básico, entre el Gobierno andaluz y
la oposición, PP e IU. Se trataba de la defensa de los intereses
andaluces en la Unión Europea, ante la ardua negociación que se abre con
el posible recorte del cheque europeo para Andalucía. El presidente de
la Junta, José Antonio Griñán, convocó ayer a los líderes de PP, Javier
Arenas, e IU, Diego Valderas, además de la secretaria de Organización
del PSOE, Susana Díaz, para tratar de articular un ideario común andaluz
en la negociación que se abre. El miércoles, Griñán se reunirá en
Bruselas con el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao
Barroso.
Al término de las reuniones, a media tarde, Griñán se
mostró en rueda de prensa "satisfecho" con el diálogo emprendido con los
partidos y que dio continuidad a la reunión que celebró el lunes sobre
empleo con empresarios y los sindicatos CCOO y UGT, asuntos
"transcendentales" en este futuro inmediato.
En cuatro puntos se
pueden resumir los acuerdos "básicos" alcanzados, como coincidieron en
calificarlos Griñán, Arenas y Valderas, y que pasan por el objetivo de
consolidar la inversión que Andalucía recibe de la UE. La política de
cohesión y la política agraria común (PAC) suponen sobre el 78% del
gasto de la UE y Andalucía perseguirá no perder un euro a pesar de la
complicada coyuntura económica en el nuevo paquete financiero que se
comenzará a negociar en la Unión Europea con un horizonte de siete años,
hasta 2014.
El primero, en cuanto a los fondos estructurales, el
Gobierno y los partidos consensuaron la reclamación de un periodo
transitorio para las comunidades que acaban de pasar de la convergencia a
la competitividad. Si se crea un nuevo perfil entre ambas categorías,
como planea la UE, la Junta defenderá que se ayude más a aquellas que
llegaron recientemente, en lugar de las que están ancladas, para
continuar con el "impulso".
Un segundo punto de acuerdo, ya sobre
la reforma de la PAC, es que de los fondos que se distribuyan entre los
países, ese presupuesto se regionalice, es decir, que lo que se reparta
prime a las regiones con mayor protagonismo agrícola.
La idea
expresada por Griñán pasa por evitar la competición con otras
comunidades y buscar los puntos fuertes de Andalucía en consonancia con
los objetivos que la UE ha difundido en su documento de reforma. El
olivar, la dehesa y el regadío serán los elementos fuertes de Andalucía
en la negociación. IU lo asumió y el PP tiene que verlo, pero "le sonó
bien la letra", dijo Griñán.
Un cuarto punto pasaría por que los
mecanismo de regulación del mercado se fortalezcan y se mejore el precio
que recibe el agricultor. También el control de las fronteras en la
producción.
Los partidos acordaron proseguir con el diálogo en un
proceso que se aventura largo, de idas y venidas según el presidente, y
con una negociación que puede incluso rozar el 31 de diciembre de 2013.
El presidente desechó que se vayan a producir "discrepancias" con el
Gobierno para que defienda esta postura y aseguró que luchará "con uñas y
dientes" en la defensa de estos elementos subvencionables. "Es lo que
le conviene a Andalucía y también a Europa", dijo. Andalucía recibe unos
1.600 millones en este concepto y Griñán confió en que la cantidad no
disminuya por la entrada de los países del Este. El temor es que se baje
a 800.
El presidente del PP-A, Javier Arenas, suscribió el
acuerdo "con todas las consecuencias, aunque ello suponga enfrentarse a
las posiciones del Gobierno de España". "Que el cheque andaluz de las
políticas agraria no pierda ni un euro", dijo. Arenas demandó Arenas la
convocatoria de la Comisión Bilateral de Cooperación Junta-Estado para
instar al Gobierno a que defienda esta postura andaluza. La petición
será estudiada por el Consejo de Gobierno, dijo Arenas.
Más
distanciado se mostró el coordinador general de IU, Diego Valderas, que
dijo llegar a un acuerdo de "mínimos" dentro de un "gran desacuerdo"
tras hora y media de reunión. IU disintió con el papel que da la UE a
Marruecos o con que Griñán esté "modulando" la pérdida de recursos".
Susana Díaz, del PSOE, reclamó a los partidos que tengan "lealtad" con
la Junta y "generosidad y altura de miras" para defender los intereses
andaluces.