Es un acto reflejo. Casi ni pensamos en otra opción. A la hora de obtener información sobre una entidad o asociación que no conocemos, siempre recurrimos a Internet. Además, ya no nos limitamos a consultar la página web del organismo en cuestión. Podemos acceder a todo un caudal informativo en blogs, foros, redes sociales o comentarios de otros internautas. La llamada web 2.0, esa en la que las comunidades de usuario cobran protagonismo y en la que todo el mundo puede generar y compartir contenido, ha cambiado la forma de promocionarse, de darse a conocer al público: es el marketing 2.0
En torno a medio centenar de representantes de ONG y asociaciones de Málaga han participado esta mañana en el taller ‘Marketing 2.0 para entidades no lucrativas’ organizado por el Área de Participación del Ayuntamiento de Málaga y la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE).
Casi todas las grandes empresas son conscientes de lo importante que es estar –y cómo estar– en la Red. Destinan recursos económicos y humanos para que su imagen de marca también sea fuerte en Internet. Pero las pequeñas entidades cada vez están más presentes en Internet y necesitan crear un plan de comunicación sin emplear muchos recursos. “Todas los colectivos necesitan ganarse la confianza de sus usuarios de su público. Internet es fundamental para esa reputación corporativa, pero no quien invierte más es quien recoge más frutos”, explican en el taller.
“La creatividad y el talento prevalecen sobre los recursos”, dice Paloma Gómez, ponente del taller. “Hay muchos colectivos que no tienen acceso a los medios de comunicación tradicionales y que apenas se podrían dar a conocer si no es gracias a Internet”, asegura esta experta en comunicación, directora de la agencia Lima Limón Creativos. Incluso grandes empresas como Zara, que no invierte en publicidad tradicional, se ha preocupado por asentarse en las redes sociales y cuenta con 1,7 millones de usuarios en Facebook.
Para esta profesional, las asociaciones cada vez se parecen más a las empresas en materia de comunicación, pero para ellas es incluso más importante llegar a más gente (posibles colaboradores o voluntarios) a través de Internet. Entre los pequeños colectivos cada vez hay más interés por aprender a usar herramientas como Facebook o Twitter y sacarles provecho para su actividad. “Lo que sí hay que tener claro es que esto del marketing 2.0 no es abrirse una cuenta en Facebook, es mucho más. Hay que tener un plan, marcarse unos objetivos, saber quién es nuestro público…”
'Kit básico'
La ponente aconseja a las asociaciones que el primer paso es detallar esa estrategia, esos objetivos a cumplir. Después, el “kit básico” que tendría que tener todo colectivo es una web corporativa (en la que se incluyera información sobre sus estatutos, la junta directiva, el ámbito de actuación…), un blog y presencia en las redes sociales: “Podemos probar en varias redes como Facebook, Twitter o LinkedIn y después ver cuál de ellas se amolda mejor a nuestros objetivos”, asegura.
Paloma Gómez también alerta de los riesgos que conlleva estar en las redes sociales, “ya que actúan como un escaparate. Si lo haces mal, puede ser contraproducente para tu organización o tu empresa, crear mala reputación”. Ante ello, aboga por la formación de personas dentro de las asociaciones para que se encarguen de estas tareas de comunicación –“lo ideal es un profesional, pero estos colectivos no suelen tener suficientes recursos” – y por fomentar el voluntariado. “Las entidades sin ánimo de lucro están avanzando mucho en esto en los últimos meses. Desde principios de años hemos visto una gran actividad en las redes sociales de organizaciones. Hay mucha gente voluntaria con ganas de hacer cosas en Internet”, sentencia.